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Picasso y la escultura africana. Los orígenes de Las señoritas de Avignon

Autor: Pablo Picasso

Esta exposición presenta el Cuaderno nº 7 de dibujos de Pablo Picasso preparatorios de Las señoritas de Avignon, junto a una veintena de piezas de arte africano antiguo cedidas generosamente por la Colección Tribal Ready, próximas por semejanza formal y procedencia étnica a las que tuvo el propio Picasso. Como subrayan algunos testimonios de artistas y poetas cercanos al pintor malagueño, Picasso -junto a otros como Braque o Matisse- comenzó tempranamente a coleccionar arte africano, y de ello dan fe varias fotografías de su taller de Bateau-Lavoir, lleno de máscaras y figuras, tanto africanas como de Oceanía.

Auténtico manifiesto del arte nuevo, el proceso de creación de la que actualmente se considera pieza paradigmática del siglo XX, Las señoritas de Avignon, continúa suscitando, aún hoy, diversos planteamientos e interpretaciones sobre las influencias del arte primitivo en la labor creativa de Picasso. Y es que Las señoritas supuso una ruptura con la tradición pictórica europea, basada en el principio de la representación de la realidad mediante imágenes que, de un modo u otro, se asemejaban a su modelo. Con esta obra, Picasso desordena o deconstruye los principios estéticos occidentales de imitación y equilibrio para proponer, en su lugar, una visión más compleja; la confluencia de puntos de vista distintos, una nueva concepción del equilibrio, una belleza sorprendente -por su rigor geométrico y contundencia matérica-, la contrafacta de la perspectiva tradicional, en fin, un universo personalísimo que abre brechas en los cánones heredados de la representación artística tradicional, y muchas veces lo hizo valiéndose del influjo de otras culturas.

Para pintar Las señoritas de Avignon, Picasso realizó un gran trabajo preparatorio consistente en dieciséis cuadernos con dibujos y bocetos individuales. "Lo habitual -escribe Eugenio Carmona a propósito de esta exposición- es pensar en Las señoritas como una pintura que empieza y termina en los casi seis metros cuadrados de su tela recubierta de óleo. Pero el conocedor de la obra de Picasso sabe que, en lo que al artista respecta, este tipo de consideración no es suficiente. Lo que hoy llamamos Les demoiselles d'Avignon no es sólo una pintura como tal objeto: es todo un conjunto de dibujos, álbumes, preparatorios, pinturas, esculturas, objetos y referencias visuales que acaban configurando la galaxia de Las señoritas. Los elementos que fundamentan una galaxia son diversos, incluso pueden llegar a ser antagónicos, pero están unidos gravitacionalmente por una misma fuerza". En cualquier caso, el que ahora se presenta en TEA, perteneciente a la Fundación Pablo Picasso
Museo Casa Natal de Málaga, es el séptimo álbum, compuesto por una libreta escolar con ochenta y cuatro dibujos a lápiz y tinta china realizados entre mayo y junio de 1907. Estos bocetos fueron ejecutados, mayoritariamente, en sentido vertical. Un examen atento nos permite reconstruir la cronología de la ejecución: en algunas páginas los rectos fueron ejecutados a lápiz y los versos a tinta china; como estos rectos de lápiz están manchados de la tinta de los versos que les preceden, podemos suponer que Picasso trabajó primero el álbum a lápiz y después realizó el resto.

Este Álbum preparatorio de la obra pionera del Cubismo -único en las colecciones públicas y privadas españolas- se caracteriza por el dinamismo de los bocetos femeninos y la rapidez gestual con que fueron resueltos. En él descubrimos diversos temas: figuras de animales, como el águila que preside la portada y los incluidos en las primeras páginas, el estudio del desnudo femenino, de acentuado formalismo negroide, los bodegones de tratamiento proto-cubista y las pirámides de hombres de clara influencia catalana (castellers ). Asimismo, el carácter autobiográfico de algunos dibujos -el retrato de Raymonde, la niña a la que Picasso adoptó por unos meses en 1907 y que devolvió al hospicio al no poder atenderla- y la similitud del movimiento del cuerpo con otra de las pinturas clave de Picasso, el Desnudo con paño, le otorgan un papel relevante dentro del conjunto de cuadernos preparatorios realizados para Las señoritas de Avignon.

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